12 de marzo de 2012

De eso y mucho más

Límites a la naturaleza humana,
límites a la confianza y a la paz.
Límites a la fortaleza y a la razón.

Si se piensa en uno, se piensa en dos;
si se cae uno el otro también.

Aprender a buscar en uno lo que le falta a otro
aprender a convivir
convivir con un NN.

Buscar en lo más profundo de la noche las razones para amar,
buscar en una sonrisa un devenir inesperado,
buscar en ese beso de madrugada las respuestas a tus locuras.

De eso y mucho más.

De nuevo los límites.
Esta vez atacan a mis sentimientos,
la conquista de la paz se torna lejana.

Convencer al yo de que las cosas cambian
y que se alejan cada vez más de una posible intervención;
dedos de mi mano no alcanzan para contar
todo lo que ya no puedo tocar.

No puedo tocar, no puedo alcanzar
y mi alma comienza a buscar.

Anacrónica y sincrónica:
así funciona mi vida;
sin despegar del futuro
y pendiente del pasado.

O algo así.

Historias van y vienen
los personajes se repiten
y la vida comienza o continúa, o ambas.

Por un momento me despierto
y me veo cometiendo otra locura:
me escucho.
Y me veo en un viaje de mentes
que recorre kilómetros guiadas por sentimientos absurdos.

No los considero absurdos.

Ellos creen que me van a parar,
ellos no quieren dejarme sentir,
no quieren que encuentre la paz.

El desencanto se apiada de mi
la fortaleza me abraza,
pero yo sigo escuchando ese mismo CD.


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